








El de lego es brutal.









El de lego es brutal.

Yo tuve una de esas plantas (varias realmente). Y hasta le vi echar flores.

Tan real como la vida misma.











El último revela quién es el dueño de los derechos.
Qué genio.
Es viejo, pero de vez en cuando me recuerda lo estatua que soy bailando.

Esto era exquisito.
Y ahora culparon a la toxicidad de la tinta del papel y al aceite de motor con el que se fríen las patatas.